Médicos Veterinarios ¿Calidad o Cantidad?
Vemos con preocupación la desmedida proliferación de programas de enseñanza de Medicina Veterinaria (37)1, que se reparten a lo largo de la angosta faja de terreno en la cual se ubica nuestro país.
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En lo que dice relación con nuestra profesión, la principal consecuencia de la gran cantidad de centros formadores de médicos veterinarios se traduce en una oferta en constante aumento de profesionales que tratan de practicar su oficio en alguno de los múltiples campos de trabajo que brinda la Medicina Veterinaria.
Es cierto que las políticas desarrolladas por los diferentes gobiernos han sido exitosas en lograr que más estudiantes hayan logrado ingresar a las universidades, siendo frecuente los comentarios que destacan la gran cantidad de estudiantes que son la primera generación de una familia que ingresa a una institución de estudios superiores.
Preocupa el flujo creciente de médicos veterinarios entrando a los mercados laborales (564 titulados en el 2007 siendo de 1.726 la matrícula en el 20081), sin saber a ciencia cierta si esto es el reflejo de una real demanda. A modo de ejemplo, el hecho objetivo de un gran crecimiento de la cantidad de clínicas de atención de animales de compañía, pareciera indicar que, dada la estrechez de la oferta laboral, los jóvenes colegas no tienen otro destino que arriesgarse a instalarse con lo que consideran puede ser una manera digna de ganarse la vida o incorporarse en el mercado de trabajo en condiciones que dejan mucho que desear.
Es cierto que de modo cuantitativo se observa un gran crecimiento de la población de médicos veterinarios pero, la calidad de su formación ¿es realmente de un nivel que asegure la entrega de servicios y atenciones eficaces y dignas a sus clientes?
Sería altamente arriesgado entregar un juicio taxativo sobre la calidad de la enseñanza actual de la Medicina Veterinaria, pero la llegada continua y numerosa de denuncias y quejas dirigidas a nuestro Colegio, pueden ser un indicio de que algo pudiese estar fallando en la formación de los médicos veterinarios.
De acuerdo a la AFEVET, de los ya mencionados numerosos programas de enseñanza (escuelas) de Medicina Veterinaria existentes en el país, solamente 4 se han acreditado ante la instancia nacional existente. ¿Qué pasa con el resto? No lo sabemos, pero si podemos deducir que al menos existe una falta de estandarización en los procesos educativos generándose, al mismo tiempo, diferencias no deseables entre egresados de las diversas universidades. Esto, sumado a la constante y permanente generación de nuevos conocimientos e innovaciones tecnológicas hace, entre otras razones, más que necesaria la implementación de un sistema o mecanismo de evaluación periódica de las competencias profesionales, tema sobre el cual el Colegio desde hace varios años viene promoviendo y sobre el cual insistirá en el próximo Congreso Chileno de Medicina Veterinaria.
Para poder mejorar los estándares de formación es fundamental contar con Facultades o Escuelas que hayan acreditado sus carreras o estén en proceso de hacerlo y que demuestren, entre otros aspectos, altos niveles de calidad, sólidas mallas curriculares y cuerpo académico de excelencia además de contar con buenos sistemas de apoyo a la enseñanza, como son bibliotecas, sistemas de becas, salas de clases dignas, etc.
Asimismo y, para trabajar seriamente, es necesario mantener estudios serios de mercado permanentemente actualizados para, de este modo, poder informar a los postulantes a estudiar la carrera, cuáles van a ser sus posibilidades reales de poder ejercer la profesión en forma digna y con un adecuado nivel de remuneración.
(1) Fuente: Sistema Nacional de Información de la Educación Superior
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